Título: Invisible
Autor: Eloy
Moreno
Editorial: Nube de tinta (Me gusta leer)
Primera edición: Febrero
2018
Páginas: 304
Trilogía/Saga: Autoconclusivo
Precio: 15,95€
Género: Narrativa juvenil
Muchísimas gracias a la editorial por el ejemplar ♥️
¿Quién
no ha deseado alguna vez ser invisible? ¿Quién no ha deseado alguna vez dejar
de serlo?
El problema es que nunca he llegado
a controlar bien ese poder: a veces, cuando más ganas tenía de ser invisible,
era cuando más gente me veía, y en cambio, cuando deseaba que todos me vieran,
era cuando a mi cuerpo le daba por desaparecer.
Desde hacía tiempo este libro había llamado mi
atención, leía muy buenas opiniones, pero la sinopsis no me revelaba mucho
sobre qué podría tratar esta historia, y lo cierto es que me
ha sorprendido muchísimo, tanto la historia, como la manera de ser contada y la
pluma del escritor.
No os voy a contar mucho de qué trata porque
quiero que os sorprenda de la misma manera que hizo conmigo, pero pienso que
debería ser lectura obligatoria para
todos los niños en el instituto, porque es NECESARIO, pero no solo por el
tema que trata si no porque también es muy
fácil de leer, ya que engancha desde el minuto uno y pasas páginas sin darte
cuenta.
A penas he usado post-its a lo largo de sus páginas porque lo que se
merece realmente es uno gigante marcándolo entero.

Es cierto que al principio no me enteraba
demasiado, pero luego acabas comprendiéndolo y creo que forma parte
de la magia que te atrapa en este libro.
Solo un comentario: ojalá hubiera más profesores
así en el mundo.
Yo nunca fui como este protagonista, pero sin
duda tampoco fui muy popular. Pasaba más bien desapercibida, con unos pocos
amigos, y feliz, como el protagonista al principio del libro. Pero nunca nadie
se metió conmigo de la manera que MM se mete con él. Pero soy plenamente
consciente de que esto es muy real hoy en día, y hay niños y jóvenes realmente
crueles, que solo se sienten bien haciendo sufrir a los demás. Esto no debería
existir. Puede que este libro me afecte más la fibra sensible porque este tipo
de situaciones siempre me han dado mucha lástima, rabia e impotencia. No las
soporto. ODIO
a los matones y a las personas que ven estas situaciones desde su zona segura y
no hacen nada por evitarlo; son igual
de malas y hacen el mismo daño que el matón. Si fuéramos valientes y no les
siguiéramos el juego los matones no existirían, y en vez de ser el “guay” de la
clase, sería el invisible. Ahora mismo, escribiendo esta reseña, lo pienso y
estoy llena de rabia. No puedo con ello.
Una lección que da la profesora en el libro es
totalmente cierta, ahora mucha
gente se ríe, se burla y se lo hace pasar más en clase a los empollones, pero
cuando seas mayor agradecerás que esa
persona haya estudiado, se haya esforzado por convertirse en el cirujano que
puede salvarte la vida, el piloto de avión que te permitirá disfrutar de unas
vacaciones lejanas y no estrellarte, etcétera etcétera etcétera. Si te
burlas de ellos por ser listos lo que consigues es que dejen de estudiar y no
puedan convertirse en lo que quieren ser, ¿qué
será del mundo en el futuro? ¿Tú quieres vivir en un mundo así? Porque yo no.
Me hubiese gustado saber qué pasa después. Que
tuviera un final feliz. Porque yo soy así. Necesito un final feliz. Pero estas historias en la vida real no siempre
lo tienen.
En resumen, ha
sido una historia muy dura, real, con problemas que están a la orden del día y
no solo para los jóvenes, emocionante y conmovedora, con un mensaje
extraordinario.